El Banco Central de Paraguay dispuso el cierre de Ueno Bank tras detectar graves problemas de solvencia. La decisión dejó a miles de ahorristas sin acceso a sus depósitos y provocó manifestaciones en Asunción. La crisis derivó en la renuncia del titular del Banco Central, una investigación judicial contra ocho directivos y pedidos de juicio político contra el presidente Santiago Peña. También crece la preocupación por los fondos públicos depositados en la entidad.
El cierre de Ueno Bank desencadenó una crisis financiera y política en Paraguay
Paraguay atraviesa una crisis bancaria que comenzó a trasladarse al terreno político y social. El martes 3 de noviembre, el Banco Central del Paraguay (BCP) anunció el inicio de un procedimiento de resolución de Ueno Bank. La decisión respondió a una grave insuficiencia patrimonial detectada por el organismo regulador.
Según la información atribuida al BCP, el índice de solvencia de la entidad había caído por debajo del 50% del mínimo legal exigido. Ante esta situación, el directorio del organismo resolvió por unanimidad iniciar el procedimiento previsto por la legislación bancaria.
La medida provocó la suspensión inmediata de las operaciones de Ueno Bank. Los clientes quedaron sin acceso a sus cuentas mediante aplicaciones, tarjetas, cajeros automáticos y transferencias.
El impacto fue considerable por la expansión que había alcanzado la entidad financiera. Ueno comenzó a operar como banco en noviembre de 2023 y llegó a registrar 2,9 millones de clientes, según los datos consignados en los textos de referencia. En un país de aproximadamente 6,1 millones de habitantes, esa cifra refleja la dimensión potencial de la crisis. Sin embargo, el número de clientes registrados no permite determinar cuántas personas mantienen depósitos afectados.
El cierre también comprometió la operatoria cotidiana de trabajadores, jubilados, comerciantes y beneficiarios de prestaciones estatales.

Protestas en Asunción: los ahorristas exigen recuperar su dinero
La incertidumbre financiera provocó una movilización de ahorristas en el centro de Asunción. Desde las 18, numerosos manifestantes comenzaron a concentrarse frente al Panteón Nacional de los Héroes.
Los participantes reclamaron la devolución inmediata de sus depósitos y exigieron explicaciones sobre las causas del cierre bancario.
Durante la protesta aparecieron consignas contra el Gobierno y pedidos de juicio político al presidente Santiago Peña.
Uno de los carteles reflejó la situación de los afectados: “Me desperté y no tenía ni un peso”.
La manifestación se trasladó posteriormente hacia las inmediaciones del Congreso Nacional. Allí se produjeron incidentes cuando efectivos antimotines de la Policía Nacional impidieron el avance de los manifestantes.
Según informó Telefuturo, los enfrentamientos se registraron en la zona de las calles Manduvirá y Paraguayo Independiente.
Entre quienes participaron había clientes, trabajadores de la entidad y ciudadanos que expresaron su solidaridad con los ahorristas.
Una empleada de Ueno Bank manifestó su preocupación por la continuidad laboral y por el eventual cobro de las indemnizaciones correspondientes.
Las protestas mostraron que las consecuencias del cierre excedían la situación de los depositantes. La paralización de los servicios también afectaba operaciones comerciales y pagos habituales.
Renunció el presidente del Banco Central y crecen los cuestionamientos al Gobierno

Carvallo había presidido anteriormente Financiera Ueno, una circunstancia que generó cuestionamientos sobre sus vínculos con la entidad sometida a supervisión.
El presidente Santiago Peña solicitó públicamente su renuncia y sostuvo que el episodio correspondía a un caso particular del sistema financiero.
Tras la salida de Carvallo, Liana Caballero, integrante del directorio del BCP, asumió interinamente la conducción del organismo.
Los cuestionamientos políticos también alcanzaron al propio Peña. Según los textos proporcionados, el mandatario había mantenido vínculos comerciales con el grupo propietario de Ueno Bank hasta marzo de 2025.
Ese antecedente reavivó las preguntas sobre las relaciones entre las autoridades políticas, los grupos financieros y los organismos de control.
Desde sectores de la oposición comenzaron a plantearse pedidos de juicio político contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana.
Los cuestionamientos se concentraron especialmente en el manejo de los recursos públicos depositados en la entidad financiera.
Hasta el momento descrito por las fuentes, se trataba de reclamos y propuestas políticas. Los textos no acreditan la apertura formal de un procedimiento de juicio político.
Siete directivos detenidos y una investigación por presuntos delitos financieros
El cierre de Ueno Bank también desencadenó una investigación penal.
La Fiscalía paraguaya inició actuaciones tras recibir una denuncia del Banco Central relacionada con presuntas irregularidades financieras.
El fiscal general del Estado, Emiliano Rolón Fernández, designó un equipo integrado por Francisco Cabrera, Silvio Corbeta, Jorge Arce y Yeimy Adle. La investigación quedó bajo la coordinación de la fiscala adjunta Nancy Salomón.
Entre las posibles figuras penales mencionadas aparecen lesión de confianza, estafa y conductas vinculadas con el deterioro patrimonial de la entidad.
Durante el martes 3 de noviembre se emitieron órdenes de detención contra ocho integrantes de la conducción bancaria.
De acuerdo con la información más reciente incluida en los textos, siete personas habían sido detenidas o se habían presentado voluntariamente ante las autoridades.
Entre ellas figuraban Federico Miguel Vázquez Villasanti, vicepresidente primero y CEO de Ueno Bank, y Juan Manuel Gustale Cardoni, presidente de la entidad.
También fueron identificados Julio Daniel Rey Fernández, Mariana Torres Rubiani, Alejandro Gómez Abente, Diego Fernando Duarte Schussmuller y Diana Leticia Mongelós González.
El único directivo que permanecía prófugo al cierre de esa jornada era Miguel Ángel Almada Frutos. Su defensa anticipó que se presentaría ante las autoridades durante la mañana del miércoles 4 de noviembre.
La investigación deberá determinar si existieron maniobras irregulares y establecer las responsabilidades correspondientes. Las detenciones y las imputaciones no constituyen una condena.
Qué pasará con los ahorros depositados en Ueno Bank
Uno de los principales interrogantes es cuándo podrán recuperar su dinero los clientes afectados.
El Banco Central anunció la activación de los mecanismos del Fondo de Garantía de Depósitos. La cobertura prevista alcanza hasta 75 salarios mínimos por depositante y entidad financiera.
Según los montos incluidos en las fuentes, ese límite equivale aproximadamente a 228,3 millones de guaraníes, unos 38.300 dólares al tipo de cambio referencial utilizado.
La garantía comprende el conjunto de los depósitos de cada titular en la entidad. No se aplica de manera independiente a cada cuenta bancaria.
Las autoridades también anunciaron la posibilidad de realizar un primer pago de hasta 10 millones de guaraníes a los depositantes.
En paralelo, el Gobierno planteó medidas legislativas para acelerar la devolución de los fondos garantizados.
El procedimiento de resolución contempla un plazo máximo de 15 días para completar el balance de exclusión. Este proceso permitirá identificar los activos y pasivos que podrían transferirse a otras entidades.
Sin embargo, ese plazo no garantiza que todos los clientes recuperen la totalidad de sus depósitos dentro de los 15 días.
La situación resulta más incierta para quienes poseen saldos superiores al límite garantizado. La recuperación de esos excedentes dependerá de los activos disponibles y de las medidas que se adopten durante el procedimiento.
Los fondos del Instituto de Previsión Social, bajo la lupa
Uno de los aspectos más sensibles de la crisis es la exposición de organismos estatales a Ueno Bank.
Según los datos proporcionados, el Instituto de Previsión Social (IPS) mantenía inversiones por aproximadamente 355 millones de dólares en la entidad. También se mencionan las cuentas de unos 32.000 pensionados vinculadas al banco.
La situación adquiere especial relevancia porque el IPS administra recursos destinados a prestaciones previsionales y sanitarias.
El organismo ya enfrentaba cuestionamientos por problemas en la atención médica, dificultades para obtener turnos y faltantes de medicamentos.
Los textos describen demoras para acceder a especialistas y problemas recurrentes en los sistemas de agendamiento del Instituto.
Aunque esas deficiencias son anteriores al cierre de Ueno Bank, la exposición financiera del IPS introduce un nuevo motivo de preocupación.
No obstante, la información disponible no permite establecer que los problemas sanitarios del organismo hayan sido provocados por la crisis bancaria.
La exposición de la empresa eléctrica estatal
La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) también mantenía recursos depositados en Ueno Bank.
Según declaraciones de su presidente, Miguel Báez, citadas por ABC Color, la empresa tenía aproximadamente 46 millones de dólares provenientes de préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de Taiwán.
A ese monto se sumaban unos 36.000 millones de guaraníes de recursos propios, equivalentes a aproximadamente 6 millones de dólares.
La situación plantea interrogantes sobre la recuperación de esos fondos y sus eventuales consecuencias para la administración de recursos públicos.
Comercios, servicios y futbolistas también resultaron afectados
La expansión de Ueno Bank en el mercado paraguayo amplificó las consecuencias del cierre.
La Asociación de Importadores y Comerciantes del Paraguay advirtió sobre una posible semiparalización de las operaciones comerciales.
Según esa organización, dos de cada tres operaciones electrónicas se realizaban mediante cuentas de Ueno.
La Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap), por su parte, informó que los clientes que utilizaban débitos automáticos o pagos mediante Ueno no sufrirían cortes por falta de pago derivados de esta situación.
El conflicto también llegó al fútbol profesional.
Un grupo de al menos diez jugadores de la selección paraguaya anunció que impulsaría una demanda colectiva para proteger sus depósitos.
La iniciativa fue comunicada por el abogado y representante deportivo Rodrigo Codas.
Ueno Bank mantenía vínculos comerciales con el seleccionado nacional como patrocinador oficial. Varios futbolistas que desarrollan sus carreras en el exterior utilizaban la entidad para administrar sus ahorros.
La organización Futbolistas Asociados del Paraguay comenzó además un relevamiento sobre los deportistas que percibían sus remuneraciones a través del banco.
El escándalo también alcanza a los medios de comunicación
La crisis tuvo repercusiones en el ámbito periodístico paraguayo.
La periodista explicó que consideraba incompatible continuar trabajando en un medio cuyos propietarios estaban relacionados con el escándalo financiero.
Durante su despedida, agradeció a sus compañeros y a la audiencia. También aclaró que no atribuía responsabilidad a la directora Raquel Vásquez por lo sucedido.
Su decisión reflejó la extensión del conflicto hacia otras actividades empresariales relacionadas con los propietarios del banco.
El modelo económico paraguayo que Javier Milei elogió en 2025
La crisis bancaria también recupera relevancia en el debate económico regional por los elogios que Javier Milei dedicó a Paraguay durante su visita de septiembre de 2025.
En aquella oportunidad, el presidente argentino participó de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en Asunción y mantuvo una reunión bilateral con Santiago Peña.
Durante su intervención, Milei presentó la experiencia económica paraguaya como una referencia para Argentina y el resto de Sudamérica.
“Es un ejemplo de lo que hay que hacer en materia económica, tanto para mi país como para el resto de Sudamérica”, afirmó entonces.
El mandatario destacó la baja inflación, el crecimiento económico, los impuestos reducidos y un marco regulatorio favorable a la actividad privada.
También elogió el régimen de maquila por su contribución a las exportaciones y a la generación de empleo.
En el Foro de Emprendedores Industriales, Milei volvió a defender las políticas de libre mercado y cuestionó el concepto de justicia social.
Su visita generó rechazos entre estudiantes de la Universidad Nacional de Asunción y organizaciones sociales paraguayas.
Representantes de la Facultad de Ciencias Sociales cuestionaron las políticas de ajuste económico y expresaron su solidaridad con estudiantes y docentes argentinos.
Aquellas declaraciones corresponden a septiembre de 2025, más de un año antes de la crisis de Ueno Bank.
El episodio abre un debate sobre la supervisión financiera, la concentración de operaciones bancarias y la relación entre el sector privado y el Estado.
El recuerdo del corralito argentino y los desafíos para Paraguay
La imposibilidad de disponer libremente de los depósitos provocó comparaciones con el corralito argentino de diciembre de 2001.
Las imágenes de ahorristas reclamando frente a sucursales bancarias y las restricciones para retirar dinero evocan aquel episodio.
Sin embargo, existen diferencias fundamentales.
En Argentina, las restricciones de 2001 afectaron al conjunto del sistema bancario. En Paraguay, el procedimiento descrito corresponde a una entidad específica.
El Banco Central paraguayo sostiene que se trata de un caso aislado y que el resto del sistema financiero conserva su solidez.
La dimensión alcanzada por Ueno Bank, no obstante, explica la preocupación de clientes, comerciantes y organismos estatales. El desafío inmediato será restablecer el acceso a los depósitos garantizados, esclarecer las irregularidades investigadas y determinar la exposición real de los recursos públicos.
Al mismo tiempo, la crisis abrió interrogantes sobre la eficacia de los mecanismos de supervisión y las relaciones entre las autoridades y los grupos financieros.
La resolución de estos problemas será determinante para recuperar la confianza de los ahorristas y evitar que el conflicto económico profundice la inestabilidad política.

